Claves para una alimentación saludable e infantil: lo que revelaron la pediatra Fiorella Dilda y la nutricionista Marcela Marchegiani

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En una nueva emisión de Voces de Funes, el espacio contó con la presencia de la Dra. Fiorella Dilda (pediatra) y la Lic. en Nutrición Marcela Marchegiani (desde el Centro Médico City). Durante una charla a fondo, ambas especialistas abordaron los cuidados indispensables en la manipulación de alimentos, la importancia capital de la lactancia materna, los peligros de los ultraprocesados y cómo forjar hábitos saludables desde la infancia sin caer en fanatismos.

1. Seguridad alimentaria en casa: el peligro oculto del arroz y las carnes

  • El caso del arroz: Uno de los errores más comunes es cocinar arroz de más y dejarlo a temperatura ambiente. El arroz posee bacterias previas que no se eliminan con la cocción y, si pasa más de una hora fuera de la heladera, proliferan rápidamente. La recomendación es retirarlo inmediatamente de la olla, colocarlo en un recipiente con tapa (preferentemente de vidrio) y guardarlo en frío para evitar gastroenteritis severas y riesgos de deshidratación.

  • Carne picada y Síndrome Urémico Hemolítico (SUH): En Argentina, la superficie de la carne cruda puede contener la bacteria Escherichia coli, que libera una toxina peligrosa para los riñones de los niños. Las especialistas sugieren evitar por completo el consumo de carne picada (hamburguesas, albóndigas, empanadas) en menores de hasta 6 o 7 años, ya que una cocción imperfecta en el centro puede ser letal.

  • Higiene de verduras y huevos: Las verduras de hoja (como lechuga o espinaca) deben lavarse hoja por hoja y desinfectarse con unas gotitas de vinagre, dado que provienen de la tierra y pueden estar contaminadas. Asimismo, advirtieron que los huevos no deben lavarse con detergente ni cloro (su cáscara es porosa y permeable a los tóxicos) y deben hervirse en ollas separadas del resto de las verduras para evitar contaminación cruzada.

2. Lactancia materna y la prohibición de infusiones y azúcares tempranos

  • Leche materna sin reemplazo: Se destacó que la lactancia exclusiva hasta los 6 meses (y su continuidad posterior) es irremplazable, ya que otorga anticuerpos y nutrientes perfectamente equilibrados para el desarrollo del bebé. Las fórmulas o leches de vaca no cumplen la misma función inmunológica.

  • Cero té y cero azúcar/sal: Las especialistas fueron terminantes al señalar que no deben ofrecerse tés de manuyas ni infusiones a bebés, ya que pueden generar intoxicaciones o cuadros graves. Tampoco se debe añadir azúcar o sal a las preparaciones de los niños pequeños: el paladar infantil no conoce esos sabores, por lo que comen felices sin agregados; incorporar sodio o azúcares de manera temprana predispone a enfermedades crónicas del adulto como la hipertensión y la obesidad infantil.

3. Ultraprocesados, pantallas y el valor del ejemplo en familia

  • El problema de los embutidos y la comida rápida: Salchichas, fiambres y chacinados no aportan beneficios reales para el desarrollo de los niños. Si bien el consumo ocasional en cumpleaños o salidas no arruina una dieta, alertaron que no deben constituir la base de la alimentación diaria.

  • El entorno y las pantallas: Se hizo hincapié en el daño que produce comer con pantallas (celulares o televisión encendida), ya que los chicos pierden la conexión con los sabores, los olores y las señales de saciedad.

  • Cocinar en familia: La Lic. Marchegiani y la Dra. Dilda coincidieron en que el ejemplo hogareño es fundamental. Involucrar a los niños en la cocina, permitirles tocar los alimentos y recuperar el hábito de las preparaciones caseras —incluso frente a rutinas laborales aceleradas— fortalece no solo la salud física sino también el vínculo emocional con la comida.

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